El GIA lanza un nuevo certificado para diamantes de laboratorio
Como probablemente sabes, la GIA (Gemological Institute of America ) es uno de los laboratorios gemológicos más importantes del mundo. Fundado en 1931, fue el primero en introducir el concepto de 4Cs — corte, color, claridad y quilates — que se convirtió en el lenguaje universal para clasificar diamantes.
¿Qué ha cambiado?
Hasta ayer, los diamantes creados en laboratorio se calificaban igual que los naturales, cada uno acompañado por un informe completo de las 4C.
Desde el 1 de Octubre del 2025. El GIA ya no ofrecerá una clasificación detallada para los diamantes creados en laboratorio. En su lugar, el certificado se ha simplificado a solo dos categorías generales: Premium y Standard.
¿Por qué el GIA daría un paso así?
Los reportes de la industria sugieren una razón principal: la mayoría de los diamantes creados en laboratorio se ven muy parecidos. Alrededor de 90 al 95 % estan dentro de rangos similares de color y pureza., making the traditional 4Cs scale feel repetitive. By simplifying the report, GIA draws a sharper line between natural and lab-grown diamonds — and reinforces its focus on natural diamonds as the core of its mission.
Mientras que la IGI (International Gemological Institute) ha elegido un camino distinto. El IGI continúa calificando los diamantes creados en laboratorio utilizando las 4C completas, proporcionando información detallada sobre el corte, el color, la claridad y el quilataje.
Para la industria, este cambio puede parecer lógico. Para los compradores, significa pasar de detalles precisos a calificaciones genéricas y eso representa una experiencia muy distinta cuando se trata de elegir algo tan simbólico como un diamante de compromiso.
Desde mi perspectiva, esto no se trata solo de certificados, se trata de cómo definimos el valor, y de cómo los laboratorios eligen definir su modelo de negocio. Reducir un diamante a… “Premium” o “Standard” puede simplificar el proceso, pero también elimina el nivel de detalle que los clientes han aprendido a esperar.
Y quizá ahí está la paradoja: la ciencia puede medir el brillo de un diamante, pero no puede capturar el significado que decidimos darle.
Al final, un certificado es solo una parte de la historia, una parte importante. El resto está moldeado por el amor, por la innovación y por la razón personal que lleva a elegir cada diamante.
Comparte este post
Search
Joanna Meza
Content Writer at JM Findings
Content creator and jewelry storyteller exploring style, design, and the little details that inspire daily life







